Colombiano. Hijo del también escritor Ricardo Silva, nació en Bogotá en 1865 y se suicidó en 1896 (no obstante, tanto su fecha de nacimien to como la de su suicidio han sido puestas en entredicho).
Residió en Europa durante casi dos años. Después de regresar a Colombia y sufrir con gran desesperación la muerte de su padre y hermana, fue nombrado secretario de Legación por el gobierno venezolano (1894-95). De vuelta a su país natal, l’Amérique (el barco en el que viajaba) encalló: el escritor logró ponerse a salvo, pero no pudo rescatar los originales de sus obras, entre las que se encontraba, al parecer, lo mejor de su producción: Cuentos negros, Las almas muertas, Los poemas de la carne, etc.
Su obra poética participó tanto del post-romanticismo (Bécquer y Poe) como del Modernismo, del que es considerado importante precursor. A pesar de estas afinidades con ambos movimientos, la nota más destacada de su poesía es, sin duda, la sencillez formal de la que siempre hizo gala. Evocador unas veces de la infancia perdida o del paso inexorable del tiempo y otras del sentimiento más cercano, tiende, en la mayoría de sus composiciones, al versolibrismo.
De sus Poesías destacamos Nocturnos (el tercero de los cuales, sin duda el más celebrado, fue compues to a la muerte de su hermana Elvira), Vejeces, Paisaje tropical, Día de difuntos, Los maderos de San Juan, Crisálida, Crepúsculo y Serenata.
A su labor en prosa pertenecen, entre otros, El cofre de nácar (traducciones de Anatole France), El conde León Tolstoi, El paraguas del padre León y la narración autobiográfica De sobremesa.
Su obra, tanto en verso como en prosa, fue recogida y publicada póstumamente. En este sitio reseñaremos la Obra completa de José Asunción Silva: prosa y verso (edición de 1956, sufragada por el Ministerio de Educa ción Nacional de Colombia, a cargó de Rafael Maya).
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