Arrancadme los ojos. Arrojadlos
al fondo tempestuoso de mi sangre.
fío os quiero ver, no os quiero ver, no puedo!
Cómo podéis cenar sobre un cuello tronchado,
al borde de una cárcel?
Cómo podéis amar y engendrar a la orilla de un anciano cerrando con las manos una herida más ancha que su carne? Bajo el ojo del mundo que se cierra mirándoos
de sangre…
Junto a las piedras vivas y rebeldes avergonzadas de las calles.
Junto a la muerte, junto a la muerte,
burlándose
debajo de los trajes…
Oyendo la ciudad llover, derruida,
oyéndola quebrarse…
Quebrarse los abuelos, quebrarse sus oscuros ojos agonizantes, quebrarse el hombre entero, quebrarse su pequeño hueso de ángel…
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