Óscar Echeverri Mejía nació en 1918. Doctor en Filosofía y Letras, “pertenece —en palabra de José Hierro— a una estirpe de poetas diplomáticos de que tan pródiga, en cantidad y calidad, es Hispanoamérica”. Su vida está ligada íntima y constantemente a la cultura y la diplomacia. Pertenece a la Academia Colombiana de la Lengua (es miembro de su Comisión de Vocabulario Técnico), miembro y fundador de la Asociación de escritores de su país, columnista permanente, siempre con temas culturales y literarios, de varios periódicos colombianos y extranjeros, colaborador asiduo de revistas, etc. En el campo diplomático, fue secretario de embajada en Madrid, cónsul en México, Maracaibo y Panamá, y jefe de la Oficina de Información y Cultura del Ministerio de Relaciones Exteriores. Profesor de literatura colombiana y universal, ha dictado conferencias y viajado por todos los países de América y gran parte de Europa.
Pedro Pablo Paredes, en el prólogo a Duelos y quebrantos, dice de su obra: “El poeta pertenece, sin duda, a una generación intermedia. ¿Respecto de quiénes? Respecto, primero; de los que protagonizaron —tan positivamente en Colombia; tan ejemplarmente también en toda Hispanoamérica— la resolución piedracielista; respecto, por otra parte, de aquellos que, durante las dos últimas décadas, han demostrado desorientación completa en su afán de búsqueda de caminos hacia la belleza. Tenemos que ser claros. Debemos ser terminantes. Oscar Echeverri Mejía, por sensibilidad, por actitud, concierta dos influencias contradictorias, a cual más apasionada. La influencia de los clásicos, siempre luminosa, inagotable; la influencia de los contemporáneos, más o menos desorbitada. Óscar Echeverri Mejía, atento hacia las fuentes, cordial para con la actualidad, auténtico en todo caso, es poeta artista, pues, que, buscándose, se ha encontrado; y que, en posesión de su señorío estético, nos hace el don, cálido por entrañable, de su poesía”.
Su obra poética, parte de la cual ha sido traducida al inglés, alemán, italiano y portugués, está constituida por los siguientes títulos: Destino de la voz. Canciones sin palabras. La rosa sobre el muro, Cielo de poesía. La llama y el espejo. Viaje a la niebla. Mar de fondo, España vertebrada. Humo del tiempo. La patria ¡límite. Duelos y quebrantos. Escrito en el agua. En 1978 apareció en Calí una antología de su obra bajo el título de Arte poética.
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