La luna, como la esfera luminosa del reloj de un edificio público.
¡Faroles enfermos de ictericia! ¡Faroles con gorras de “apache”, que fuman un cigarrillo en las esquinas!
¡Canto humilde y humillado de los mingitorios cansados de cantar! ¡Y silencio de las estrellas sobre el asfalto humedecido!
¿Por qué, a veces, sentimos una tristeza parecida a la de [...]
