III
Fútil cantora, sonora cigarra,
en la alegría de tu aire pueril,
crispa su prima sutil mi guitarra,
bate su parche mi azul tamboril.
de El libro de los paisajes
II
Ya el tordo ministril canta en las vides;
pulsan en el estanque claras glotis,
y las dulces pupilas de miosotis
dicen con su celeste “no me olvides”.
La blonda madurez de la algarroba
peina bucles de sol; se almizcla el chivo;
y como joven cabra, en su aire esquivo,
seduce la que fue zagala boba.
El almíbar frutal bulle en la [...]
I
Con la aurora estival rompe su coro.
La seda azul del sueño hacen harnero.
Cascabeles del sol cuyo pandero
las despilfarra en cascaras de oro.
Asolando las mentas y las malvas,
el creciente calor flagra su dardo,
y cada una, así herida, es un petardo
con que gasta el amor pólvora en salvas.
Bajo la paz del campo que se dora
como el pan, [...]
Allá sobre el oleaje macilento
su última lividez consume el día,
y el tenebroso azul del firmamento
se abisma en sideral melancolía.
Olas y nubes, dunas y pinares,
en bloque colosal la noche integra,
al dilatar por montes y por mares
la inmensidad de su mirada negra.
En trivial situación de Paraíso
mi corazón exalta tu hiperdulia.
Mientras que del salón llega, indeciso,
un rumor de [...]
Sicut nubes, quasi naves, velut umbra…
Ha muchos años que busco el yermo;
ha muchos años que vivo triste,
ha muchos años que estoy enfermo,
¡y es por el libro que tú escribiste!
¡Oh Kempis! antes de leerte, amaba
la luz, las vegas, el mar Océano;
¡mas tú dijiste que todo acaba,
que todo muere, que todo es vano!
Mas como afirman doctores graves,
que [...]
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror…
Y el espanto seguro de [...]