Como nacen las palmas en la arena,
y la rosa en la orilla al mar salobre,
así de mi dolor mis versos surgen
convulsos, encendidos, perfumados.
Tal en los mares sobre el agua verde,
la vela hendida, el mástil trunco, abierto
a las ávidas olas el costado,
después de la batalla fragorosa
con los vientos, el buque sigue andando.
¡Horror, horror! ¡En tierra y [...]
